Los cálculos renales son el resultado de la formación de cristales de minerales y sales en la orina. Al adherirse entre sí, estos cristales pueden formar en los riñones o en las vías urinarias cálculos (litiasis renal) de distinto tamaño que pasan de ser un grano de arena a una enorme pelota de golf.

Oxalato de calcio

Normalmente, los cálculos están formados por oxalato de calcio (representa al menos el 80% de la prevalencia de cálculos renales) o ácido úrico (un subproducto del metabolismo de las proteínas) debido a una dieta baja en proteínas. Los cálculos renales son curables, pero pueden reaparecer después del tratamiento si el individuo no ha cambiado el tipo de estilo de vida que causa la enfermedad: dieta poco saludable, falta de hidratación del cuerpo, etc.

Las causas

Hay muchas causas de los cálculos renales; algunas de ellas son:

    • Falta de ingesta de líquidos - Un consumo demasiado bajo de agua y otros líquidos: los riñones necesitan suficiente agua para diluir la orina. Una absorción insuficiente de agua dificulta que los riñones diluyan la orina y eviten la cristalización de minerales y sales, lo que provoca cálculos renales u otros daños en los riñones.
    • Dieta poco saludable - Consumo de alimentos que contienen una cantidad excesiva de oxalato de calcio y ácido úrico: los alimentos llenos de oxalato de calcio y ácido úrico tienen tendencia a fomentar la formación de cristales en la orina de varias personas.
    • Antecedentes familiares: la herencia es un factor de los cálculos renales. Alguien cuyo padre o madre ha tenido cálculos renales tiene más probabilidades de crearlos.
    • Género - Aunque todo el mundo puede sufrir cálculos renales, los chicos se ven dos veces más afectados por la enfermedad que las mujeres

¿Cuáles son las señales?

Los signos de los cálculos renales pasan desapercibidos si los cálculos son de pequeño tamaño. Es probable tener cálculos renales sin siquiera sospechar su presencia de antemano. Los cálculos más pequeños pueden atravesar el tracto urinario y ser expulsados en la orina sin ser evidentes.

Sin embargo, cuando los cálculos grandes (del tamaño de una pelota de golf, por ejemplo) migran al tracto urinario, se producen síntomas debilitantes como disuria, piuria, etc.

Los síntomas más comunes de los cálculos renales son los siguientes:

    • Escalofríos, fiebre
    • Piuria - pus en la orina
    • Necesidad persistente de orinar
    • Náuseas y vómitos frecuentes
    • Hematuria: existencia de sangre en la orina
    • Disuria: ardor al orinar cuando se expulsan los cálculos
    • Dolor intenso en la espalda y el costado, bajo las costillas y que se irradia a los órganos genitales y los muslos. El dolor puede durar un par de minutos u horas, dependiendo del periodo de expulsión de estos cálculos.

Tratamiento convencional

La mayoría de los cálculos renales pequeños son eliminados por las vías urinarias sin tratamiento. Si se producen síntomas debilitantes, es esencial utilizar la litotricia, un procedimiento médico no quirúrgico que utiliza ondas de choque para romper los cálculos que se forman en el riñón, la vejiga, los uréteres o la vesícula biliar. Los fragmentos se expulsan con la orina durante las semanas siguientes. Muchos estudios han descubierto que la litotricia aumenta significativamente el riesgo de hipertensión y diabetes en el futuro. Por tanto, evítala si es posible.

Cuando los cálculos son grandes, puede ser necesario extraerlos mediante cirugía. El paciente es sometido a anestesia general. Tras la operación, se recomienda al paciente que consuma una dieta sana y beba mucho líquido para evitar la formación de nuevos cálculos.

Si, a pesar de la cirugía y de las modificaciones dietéticas, no se obtiene un resultado fantástico, el médico puede recetar un diurético tiazídico, un medicamento que aumenta la producción de orina por parte del riñón; o alopurinol, un medicamento utilizado para tratar la gota o los cálculos renales evitando la acumulación de ácido úrico en el organismo. Los efectos secundarios de estos medicamentos pueden ser hipopotasemia, aumento del colesterol y los triglicéridos, alteración de la tolerancia a la glucosa, impotencia por diabetes mellitus, etc.

Tratamiento natural

Los remedios naturales a base de hierbas proporcionan muchas ventajas; algunas de ellas son:

    • El coste es mucho menor
    • No hay efectos secundarios mencionados anteriormente o La terapia es más segura y asimilable por el organismo
    • No es necesario esperar o ir a urgencias cuando el dolor se presenta
    • Es eficaz a largo plazo, por lo que previene la formación de más cálculos renales
    • Permitir que los riñones recuperen su capacidad de filtrado y así evitar complicaciones (insuficiencia renal, cáncer, diálisis).

¿Cuidar los cálculos renales?

Los cálculos renales no tratados pueden causar:

    • Insuficiencia renal crónica
    • Riñón o cáncer de riñón
    • Formación de cálculos renales adicionales
    • Una disminución de la capacidad de los riñones para filtrar
    • Uso regular de la diálisis para purificar el torrente sanguíneo o muerte dolorosa
    • Más dolor cólico renal y hormigueo debido a la obstrucción del flujo de orina por las piedras.

Conclusión

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