¿Por qué debemos preocuparnos por las fantasías? ¿No son los sueños un sinsentido? ¿Sólo neuronas que se disparan al azar? ¿O pueden ayudar a sanar, a sentirse mejor y a resolver problemas?

La importancia del sueño en los sueños

Los investigadores del sueño nos dicen que todas las personas y muchos animales sueñan muchas veces cada noche. El sueño onírico es tan importante que los sujetos experimentales a los que se les impide experimentar el sueño REM, la parte del sueño en la que se producen los sueños, empiezan a alucinar tras sólo unas pocas noches de privación. Efectivamente, empiezan a soñar cuando están despiertos. Así de importante es la fantasía. La capacidad de soñar ha sido seleccionada evolutivamente porque cumple una función muy importante en la vida humana.

Los seres humanos de todos los tiempos y lugares han analizado los sueños con atención e interés. Los personajes míticos y espirituales son representados valorando y siendo afectados o cambiados por las fantasías. Los antiguos griegos dedicaron templos y educaron a sacerdotes y sacerdotisas para interpretar los sueños. Sigmund Freud, el creador del psicoanálisis, a partir del cual se desarrollaron la mayoría de los tratamientos contemporáneos, llamó a las fantasías "El camino real hacia el inconsciente" y Moisés Maimónides, el famoso filósofo judío, es famoso por decir que "Un sueño sin examinar es como una carta sin abrir".

El psicoanalista Paul Lipmann (2008) nos proporciona la siguiente lista de lo que cree que ofrecen los sueños:

    • Dicen y resuelven problemas.
    • Dicen que la emoción... sutil y fuerte.
    • Podrían expresar en historias e imágenes aquellos sentimientos y experiencias que son más difíciles de pensar o hablar cuando se está despierto.
    • Podrían expresar sentimientos ocultos sobre la relación de uno con los poderosos y otros menos poderosos.
    • Pueden tanto disociar como unir aspectos de una experiencia traumática o de otro tipo.
    • Pueden ayudar a cubrir la vergüenza y el dolor o pueden desgarrar una costra de protección.
    • Describen nuestros problemas actuales, los pasados y las posibilidades futuras.
    • Rezuman deseos.
    • Podrían dar expresión a la vida no vivida.

Los sueños son productos inconscientes

Los psicólogos cognitivos nos dicen que podemos tener aproximadamente siete (más o menos dos si tu memoria es excepcionalmente buena o pobre) "trozos" de información en nuestra cabeza al mismo tiempo.

Son siete dígitos en un número de teléfono, siete cosas de una lista de la compra. No son muchos, y tenemos acceso a una enorme reserva de pensamientos, conceptos y experiencias psicológicas que se integran sin esfuerzo y sin problemas en ese famoso conjunto de siete trozos. Y, con la misma facilidad, las nociones que no se utilizan de forma inmediata se deslizan y se guardan. Es un sistema realmente asombroso cuando lo consideras... sin esfuerzo y dado por sentado. Pero, ¿cuál es el mecanismo que baja y saca la información que se necesita? La mayoría de las veces no es una "intención consciente".

Procesamiento inconsciente

El procesamiento inconsciente es una parte natural y esencial del creer. Apoya y facilita sistemáticamente el pensamiento consciente. Es el sistema que recibe, organiza y pone a disposición todas las experiencias y conceptos que tenemos. Es imposible ser consciente de lo que entendemos o hacer conscientemente todas las relaciones entre los hechos que tenemos que hacer para dar sentido a nuestra experiencia.

Los hechos, pensamientos y sentimientos relacionados de forma importante pueden haberse reunido a lo largo de toda una vida, llegando en diferentes momentos y a partir de diferentes experiencias vitales. La conciencia, que está ocupada resolviendo qué hacer para cenar, rara vez se toma un tiempo para olfatear y explorar todas las posibles asociaciones... incluso con cuestiones vitales apremiantes.

Afortunadamente, tenemos un sistema alternativo para realizar este trabajo... los psicoanalistas lo llaman el inconsciente personal. Los investigadores cognitivos lo llaman "procesamiento automático", "sistemas de pensamiento implícito" o incluso "procesos emocionales profundos". Nadie pretende pretender que la conciencia sea lo suficientemente grande o poderosa como para hacer todo el trabajo sola.

Cuando nos preocupa algún aspecto de nuestra vida o de nuestras relaciones, el subconsciente ha estado trabajando en el asunto mientras la conciencia está ocupada haciendo otras cosas. Cualquiera que haya tenido un momento "¡Ahá!" ha tenido la experiencia de que las cosas se reúnen inconscientemente y se introducen como un hecho o alternativa ahora evidente.

¡¡Duerme con ello!!

El inconsciente intenta proporcionarnos un mayor acceso a lo que entendemos. Una de las principales formas en que el subconsciente se incorpora positivamente a nuestras vidas es a través de los sueños. Los sueños incluyen los intentos del subconsciente de traernos información y hacer las discusiones que complican o contrarrestan la mentalidad consciente.

Normalmente, nuestros sentimientos hacia las personas y las situaciones son más complejos y matizados de lo que el pensamiento positivo, el sentido común o los buenos modales avalan.

Tenemos sentimientos encontrados sobre la mayoría de las aventuras.

    • El nacimiento de un hijo trae consigo la alegría, pero también un recorte de la libertad.
    • Queremos y respetamos a nuestra mejor amiga, pero su logro nos da envidia.
    • Creemos que nos gustaría estudiar para abogados, pero ¿es realmente el sueño de nuestro padre para nosotros?

Comprender nuestros sueños nos ayuda a entendernos mejor a nosotros mismos.

    • Cuando la mentalidad consciente concuerda bastante bien con la subconsciente, los sueños subrayan, avalan o refuerzan la creencia y la solución... apoyan una sensación de seguridad o "acierto".
    • Cuando la comprensión sobrevalora a una persona o una situación, los sueños pueden reducirla al máximo retratándola de forma desagradable o pobre.
    • Cuando la conciencia no valora suficientemente a una persona, una situación o un objetivo, el inconsciente puede elevar el pensamiento, representándolo simbólicamente de forma adecuada.

Los sueños pueden añadir nuevos conocimientos a la comprensión, plantear preguntas o sugerir objetivos o cosas que hay que evitar.

Una imagen vale más que mil palabras

Una gran parte de la información que recibimos sobre el mundo es visual. Casi todas las experiencias significativas tienen un recuerdo visual de personas, lugares y cosas. Dado que la mayoría de los conocimientos y pensamientos de la vida están relacionados de alguna manera con imágenes visuales, no es sorprendente que las imágenes sean la sustancia que el subconsciente utiliza para representar sus ideas.

Las imágenes de los sueños pueden parecer extrañas a primera vista, pero a menudo se demuestra que son metáforas visuales bastante precisas de una situación que preocupa al soñador.

Una perspectiva muy personal

    • En la interpretación de los sueños no hay "una talla única". Las imágenes de los sueños suelen ser misteriosas y excéntricas, pueden referirse a otros tiempos y lugares o mostrar al soñador como alguien totalmente distinto a lo que es en la realidad.
    • Los diccionarios de sueños deben utilizarse con moderación y tratarse principalmente como fuentes de inspiración.
    • El soñador es la única persona que puede decir si una interpretación "funciona".

Los sueños en la psicoterapia

Un psicólogo que trabaja con los sueños en terapia se basa en su conocimiento de la situación vital y la historia de la vida del cliente, además de su formación en los patrones normales de reacción humana. Trabaja con sus clientes para comprender las imágenes de fantasía en comparación con lo que el cliente está luchando o ha experimentado en la vida. Juntos intentan comprender qué relevancia y asociaciones especiales tienen estas imágenes para este individuo concreto.

    • El trabajo con los sueños en el tratamiento tiene como resultado el proceso de profundización de la conciencia de sí mismo.
    • La comprensión del conjunto de necesidades y respuestas permite al consumidor concebir nuevas posibilidades de decisión y acción... para modificar su vida de forma que sus deseos y sus actividades sean más congruentes.
    • El trabajo con los sueños profundiza la intimidad terapéutica y produce una atmósfera de colaboración entre el cliente y el terapeuta.

Terapia del sueño

El trabajo psicoterapéutico con los sueños puede formar parte de un tratamiento en curso o puede ser útil como un proceso de corta duración que se centra en la comprensión de una situación específica, como por ejemplo:

    • En períodos de transición regular como los ritmos de vida,
    • En tiempos de crisis,
    • Cuando se contemplan decisiones difíciles
    • Cuando hay que asimilar experiencias vitales radicalmente nuevas.
    • A veces, una fantasía o una serie de fantasía especialmente llamativa evoca el deseo de cuestionar o conocer una experiencia o una situación presente o pasada.

En estos momentos puede ser útil considerar la posibilidad de trabajar con un psicólogo o terapeuta que le proporcione consejo y apoyo emocional y le ayude a dirigir la investigación de las preguntas

Ese examen de fantasía plantea

Los sueños forman parte del sistema de reorganización inconsciente y de resolución creativa de problemas. Sacan lo esencial de una situación problemática del desorden de la experiencia cotidiana para que podamos verla con claridad. Nos recuerdan lo que casi hemos olvidado, o lo que hemos intentado olvidar, y reúnen ideas que entendíamos por separado, pero que hacen "clic" y crean una nueva comprensión cuando se juntan. Nos ayudan a determinar lo que realmente necesitamos y nos señalan el camino hacia futuras oportunidades que surgen de experiencias anteriores.

 

Artículo anterior¿Qué alimentos refuerzan el sistema inmunitario?
Artículo siguiente¿Cómo empezar a soñar lúcidamente?