Normalmente, 3 de cada 4 mujeres experimentan cierto grado de náuseas matutinas con el embarazo. Para una pequeña proporción de ellas, las "náuseas matutinas" no son ni mucho menos una parte normal del embarazo. Si sus náuseas matutinas son intensas, puede que se encuentre entre las desafortunadas víctimas de la hiperémesis gravídica.

¿Qué es la hiperémesis gravídica?

La hiperémesis gravídica (HG) es una forma muy grave de náuseas matutinas. Se describe como náuseas intensas, deshidratación, deficiencias nutricionales y desequilibrios electrolíticos junto con una pérdida de peso en el primer trimestre de aproximadamente el 10 por ciento de su peso corporal normal.

La mayoría de las niñas afectadas tienen numerosos episodios de náuseas durante el día con pocos o ningún intervalo sin síntomas, especialmente durante los primeros 3 meses. Esto puede provocar la hospitalización. Aunque suele resolverse a las 21 semanas, a menudo dura todo el embarazo.

¿Qué casos HG?

Hay muchas teorías sobre la etiología de la HG, pero ninguna es concluyente todavía. La creencia más extendida es que la causa es el aumento de las hormonas HCG y estrógeno al principio del embarazo.

Si tengo náuseas matutinas extremas, ¿tengo HG?

No necesariamente. Las náuseas y vómitos extremos en el embarazo pueden indicar otras dolencias potencialmente graves como:

      • la mola hidatiforme, que es un crecimiento tumoral anormal de la placenta
      • embarazo múltiple (gemelos, etc.)
      • gastroenteritis viral
      • gripe
      • intoxicación alimentaria
      • hepatitis A
      • hepatitis B
      • hepatitis C
      • enfermedad del tracto urinario
      • apendicitis
      • colecistitis, que es una inflamación de la vesícula biliar
      • úlceras

Es importante que acudas a tu médico para que te diagnostique.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa en la historia de los síntomas de la mujer y en una exploración física. También se pueden realizar pruebas de laboratorio para buscar signos de deshidratación y desequilibrios electrolíticos. Los signos pueden incluir:

      • presión arterial baja
      • pulso rápido
      • cetonas, o la descomposición de la grasa en la orina
      • aumento del recuento sanguíneo o del hematocrito
      • reducción del nivel de potasio en la sangre
      • baja producción de orina
      • orina muy concentrada

Las pruebas que pueden ayudar a descartar otros trastornos incluyen:

      • suero para pruebas de hepatitis
      • pruebas de la función hepática
      • ecografía para comprobar la vesícula biliar
      • Análisis de orina y cultivo para comprobar la presencia de bacterias
      • ecografía para buscar un crecimiento tumoral de la placenta

¿Se puede prevenir?

Desgraciadamente, no hay prevención conocida, sólo remedio.

¿Le hará daño el HG a mi bebé?

Algunos estudios revelan que algunas mujeres con HG tendrán bebés con bajo peso al nacer. Sin embargo, la gran noticia es que la mayoría de las mujeres con HG tienen bebés sanos.

La supervisión médica adecuada es fundamental. Si no se trata la HG, la madre puede sufrir un desequilibrio metabólico tal que se sugiere el aborto para salvar la vida de la madre. Sin embargo, debe considerarse sólo como último recurso.

¿Cuáles son los efectos a largo plazo de la enfermedad?

Si se maneja adecuadamente, la HG no suele plantear problemas graves a largo plazo para la madre o el bebé.

¿Cómo se puede tratar?

Los tratamientos van desde la modificación de la dieta, los medicamentos, las hierbas y las vitaminas hasta la homeopatía, la acupresión y la quiropráctica. Analice sus mejores opciones con su médico.

Este informe es sólo un breve resumen. Si cree que puede estar sufriendo una hiperémesis gravídica, consulte a su médico lo antes posible.

 

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